Pubalgia

CONSEJOS:

  • No sobrecargar el pubis con ejercicios, y sí obedecer al progreso;
  • Calentamiento y elongación de la región pélvica;
  • Dosificar y compensar movimientos repetitivos de la cadera;
  • Usar calzados con buena amortiguación y adecuado a su tipo de pisada;
  • Mantener el equilibrio dinámico de la cadera con elongación específica para la musculatura pélvica (aductores del muslo, isquiotibiales y flexores de la cadera), incluyendo la correcta ejecución de los abdominales;
  • Buscar un médico y un diagnóstico apenas comiencen los dolores;
  • Ejecutar programas de ejercicios de pliometría (saltos);

Vuelta a correr después de una pubalgia

      • De tres semanas a tres meses, con reposo y tratamiento en casos medios;
      • Hasta seis meses para casos graves y, con cirugía, sólo después de los tres meses;
      • Fuera de la rehabilitación aguda, trabajar propiocepción para la cadera;
      • Cuando completes, sin dolores, ejercicios pliométricos;
      • Volver a la actividad en cintas de correr o en terrenos con absorción de impacto;

Vas a sentirte extraño si, durante tu entrenamiento, sientes fuertes dolores en la ingle, cercanos al hueso del púbis, bien detrás de los genitales.

No obstante, esa es una lesión pélvica muy común, que incluye en su lista de víctimas atletas amateurs y profesionales.

Se trata de pubalgia (“pub” de púbis, “algia” de dolor), una inflamación dolorosa que involucra los huesos de la cadera, exactamente en su unión y regiones próximas, principalmente en los hombres.

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Una de las principales causas de la pubalgia es la sobrecarga de esfuerzos y movimientos repetitivos del running.

Aunque también lo es el exceso de entrenamientos, los juegos y ejercicios abdominales, la falta de flexibilidad muscular y, principalmente, la consecuencia mecánica de las pasadas, las patadas y los saltos. En los corredores, puede manifestarse en un sólo lado (unilateral) o en la ingle.

Como se trata de un área del cuerpo con gran incidencia de dolencias y síntomas similares, el diagnóstico de la pubalgia exige un profesional médico especializado, además de exámenes específicos (resonancia nuclear magnética, radiografía, tomografía y cintigrafía o cintigrama).

Así puede descartarse la posibilidad de fractura por estrés o avulsión del púbis, estiramientos musculares, hernias, uretriris, cálculo renal, osteomielitis y hasta infecciones urinarias y genitales. Sin descubrir el origen exacto del dolor, puede haber progresión hasta incapacitar al corredor.

Cómo se produce
El correr, los tacones y las patadas desplazan y tuercen el cadera, generando microlesiones e inflamación exactamente en el punto de unión del púbis -huesos que forman la base (junto al íleo y al isquio), y que también fijan los músculos de la parte interna del muslo (aductores) y los abdominales (recto del abdómen).

Durante los tiros (o pasadas) de un corredor, por ejemplo, un lado del púbis tiende a subir (pie que toca el suelo) y otro lado, al descender (pie suspendido en el aire).

Este movimiento sólo hace posible porque la junción del púbis es una articulación (sínfisis del pubis), pero sufre el estrés por el exceso de esfuerzo repetitivo, falta de irrigación sanguínea y, principalmente, por la fuerza cruzada de los músculos de la ingle, el abdomen o los laterales de la cadera (glúteos medio y mínimo), cuando son más fortalecidos que otros.

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